Basta con cerrar los ojos para imaginar de memoria, el milenario camino de la memoria que pasa siempre por los mismos lugares como un cauce de agua.
Y en las eternidades del pasado, en que arden las palabras y las imágenes, allí está la costumbre mitológica de recordar en estos términos.
Es posible imaginar a voluntad la memoria, en este sentido la memoria es un invento, una imaginaria solitaria y habitable.
La memoria no es sólo mentira, cuando la identidad que nos reconocemos sabe que está hecha de ella.
La identidad es hija de la memoria, y esta madre muta y se agita incontenible.
1 comentario:
"La identidad es la memoria."
Sin poseer tu prosa iluminante, alguna vez pensé que la memoria es justamente lo que somos. Nada más que eso.
Me caes gordo de tanto que te quiero.
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