Tira tu cuerpo al profundo pozo de nuestras palabras, ahógalo en el misterio de la noche, misterio tan grande que apenas cabe en el cielo. Arroja tus ideas hasta la bastardilla de la página. Imagina, recuerda y olvida tu nombre tres veces antes de cerrar los ojos esta noche.
Tira de tu cuerpo ahora. El viaje ha comenzado.