martes, 30 de junio de 2009

Arthur Schopenhauer

Vuelve al mar,
lágrima inmensa
en que duermen los hombres
a los que uno mi pensamiento,
en la infinita cópula de la inteligencia.
Vuelve al mar,
salado útero de la memoria
en que descansan los hombres
donde uno mi pluma frágil y prosaica.
Vuelve al mar idea.
Un hombre verdaderamente fascinante, de aún más fascinante inteligencia, compuso un manual para discutir bajo la consigna de no discutir con los idiotas o los ignorantes, su categorización depende de la capacidad del contrincante de ejercitar su condición.
¿Cómo no lo leí antes?
Dice Arreola que El mundo como voluntad y representación tiene por tesis en esencia la idea de que el mundo es una representación que me hago a voluntad. Yo coincido esencialmente.
Me pregunto qué pensaría el maestro de Danzig del psicoanálisis.
Nuestro autor es una perfecta manera de ejercitar el aparato analítico, si no pregúntenle a Borges, que lo leía desde temprano por las mañanas y no paraba hasta antes de tomar su almuerzo y leer el periódico.
Su disertación sobre la dialéctica y los "Fragmentos para la historia de la filosofía" son singularísimas posturas, sospecho que aplica el método a ratos de la ars combinatoria - tan popular y horrorosamente aplicada en la música, Charly Parker ¿a dónde has ido?- para él la existencia es cuestión de sintaxis, de combinatoria original, en el sentido en que Elizondo clama la belleza del poema en la medida de su novedad, "como el estricto devenir de algo en el tiempo".
Sin embargo su postura teórica combate a ultranza mi apreciación, ¿cómo es posible esta paradoja?, demuestra que dos cosas son y no son en dialéctica infinita, culpemos a la posmodernidad, o a la incompetencia sintáctica del que suscribe.

lunes, 29 de junio de 2009

A propósito del psicoanalista que llevo dentro. Con fe.

Es un milagro que la conciencia se haga cargo de lidiar con el mundo mediante procesos de los que nos somos conscientes porque son demasiados y hay un límite epistemológico insalvable y cada vez más constante en ello.
Un milagro es también reconocer que el verdadero problema del hombre es la manera en que resuelve sus problemas. Nadie me ha mostrado explícitamente que significa vivir, y lo que he aprendido de este oficio de todos -y por ello público como la condición generosa del que merca con su carne- son en su mayor parte frustraciones y deseos desorbitados y anclajes sobre afectos imposibles y constancia de poeta en el desmembramiento de la realidad.
Las elecciones que hago sobre el mundo nunca me han dejado satisfecho, soy un afortunado hijo de Dios, el destino y el azar son mis profesiones de fe, mis oficios de dogma terminan por acrecentar la conciencia del desconocimiento y la imposibilidad del conocimiento.
Es un milagro que haya, sin embargo, la posibilidad del pensamiento, que es infinito -quiero creer- cuando se empalma, se articula y concatena con los de otros, sobre todo si esos otros son Borges o Elizondo, o tú.

jueves, 25 de junio de 2009

Up

De eso estoy hablando, ¿sabes? qué manera más chapucera y hermosa de mover el interior gélido y corrompido por la vida, vivir es más hermoso en la fantasía y no hay felicidad más hermosa que la que no existe más que en la ficción.
Y a la menor provocación desenfundo mi tragedia -y la que guardo de otros en general, de otra en particular- y soy como Billy the kid de las tragedias: La Tragedia Más Rápida Del Oeste, de Occidente entero.
Eso es pisar botones, entre ellos el de las hormonas que secreta (más bonito que segrega) el corazón.
Y encima de las lágrimas de la emoción cimera, te veo de reojo en la memoria y te huelo, y hueles a pelota, a infancia peinadita de raya en medio y a vejez de viejos de papel y no cabe ya más dentro.
P. D. Da gusto estar allí y a tu lado contemplar el Universo caerse a pedazos como la luz en un templo.
¡Qué emoción que compraremos los Transformers!

miércoles, 24 de junio de 2009

Besos desde Oniria que despierta, o desde mi más profunda génesis salívica.

Mis besos lloverán sobre tu boca oceánica
primero uno a uno como una hilera de gruesas gotas
anchas gotas dulces cuando empieza la lluvia
que revientan como claveles de sombra
luego de pronto todos juntos
hundiéndose en tu gruta marina
chorro de besos sordos entrando hasta tu fondo
perdiéndose como un chorro en el mar
en tu boca oceánica de oleaje caliente...
Tomás Segovia
Sé que cerré los ojos, que lamí la sal de tu piel,
que descendí volcándote hasta sentir tus riñones
como el estrechamiento de la jarra donde se apoyan las manos
con el ritmo de la ofrenda; en algún momento llegué a perderme en
el pasaje hurtado y prieto que se llegaba al goce de mis labios
mientras desde tan allá, desde tu país de arriba y lejos, murmuraba
tu pena una última defensa
abandonada.
J. Cortázar
¿Podrá este mar
haber nacido de tu noche?
En el litoral de la tarde
la península respira,
a donde vas
tu noche que es la lámpara
que alumbra este vacío de luz
y esta fortuna de día terrible
de sino ignoto
y bogar de ciego,
lleva el filo ácimo y perlado de la eternidad.
¿Podrá este mar
-universo en expansión-
seguir creciendo?
Dilatado huracán
con que se nombra
cuerpo desnudo revestido silencio.
¿Podrá este mar haber nacido de la sombra de tu andar?
has perdonado al mundo y sigue vivo
y múltiple -Múltiple-
mas no entiendo la ley
con que perdonas
-carro de Apolo que el paisaje nombra-
¿Podrá este mar gestado de mi boca,
ahogar el azar en un beso albo y matinal?
Nace desde tu garganta
y su delta murmura el interior rumor de la metáfora.
Nace desde tu garganta
y murmura y reverbera desde mi más profunda génesis salívica.

lunes, 22 de junio de 2009

Hasta la madre y más allá.

Galimatías
En el ejercicio habitual de la conciencia, propia de la mañana siguiente en que te asalta de repente como una mirada furtiva la cruda moral, tuve una luminosa idea que no me ha abandonado desde tal instante, la ciudad es un infierno, las relaciones con los otros son tortuosas y obligadas como comer o dormir aunque no quiera, me siento un ridículo mártir de un aún más ridículo martirio, en espirales concéntricos infinitos, etc.: ser yo es una cosa mínima, pero a ratos tan dolorosa, que cuando viene al regazo el aurórico acontecer que madura en la más rotunda y prístina felicidad, la excepción es tan grande, tan abisal que inevitablemente me dan ganas de llorar, ya no de felicidad, sino por la proliferación obscena y mórbida de días medianos.
Quizá me molesta aquella lección no aprendida de la mujer de larguísimas piernas en la mitad de una noche en que el destino era una botella para beber, cuando dijo, "la felicidad son estos días, estas noches, justo cuando le agradeces a la vida no tener dolor" me sentí así y de inmediato el esplendor amarillo se disipó. (Era una de sus extrañas cualidades genéticas)
Sí, probablemente me molesta. El cordón nemotécnico se prolonga por autopistas y el rumor canoro de mi lamento llega hasta esa noche, y su marcada concomitancia de frontera, son esos días ya vividos que son los mismos que se repiten, que se reiteran.
Sí, me emputa bien cabrón, lo acepto. Aprendí sin querer su medianía filosófica que hoy pregono satisfecho con vergüenza. Qué ganas de ser víctima otra vez y ahora que me doy cuenta me da un asco que se parece a la histeria.
Sí, a la mierda, mi felicidad de equilibrio a la mierda, ¿cuándo dejé de creer en que un sólo día vale la pena, la vida entera? ¿Cuándo dejó de ser útil un sólo día para validar la existencia? ¿Cuándo fue que se perdieron los días entre los deseos? Sí, a la mierda. Un día es demasiado y no hay modo de que mi alma más posea. Un día es demasiado.
Quiero volver a creerlo.

miércoles, 17 de junio de 2009

Para una inocente composición escolar

Nace en la luz,
se vierte de tus ojos,
se forma con el signo milagroso de tus manos.
E.G. Rojo



El futuro es el tiempo de la pérdida y la esperanza, en él confluyen las líneas de la zozobra, el futuro es el vestigio a priori de un pasado por pasar y en sus linderos concurren las líneas de la mano intersectadas por la combustión del aire sobre las brasas del azar.

Nombra su cauda
rompe el dulce sopor de la sombra
enarbolado afán que muere y nombra
no hay mujer ni para Dios
y no hay tiempo
en este después.

Mi pluma surca
las brazas
buscando el nombre
que acalle el mirar
de un destino de frente
y de perfil.

Nota: Arde como en Everness, lo maravilloso, lo inolvidable, lo no susceptible de olvido, arde también así lo no acontecido.

martes, 16 de junio de 2009

Fortuna Emperatriz del mundo o Dios proveerá

Ricky Davis y Dena Riley
sabían que la fortuna -con su sacro perdón-
les venía guanga, y se-afortunadamente-
equivocaron
No me hables al tiro, Fortuna, la Diosa más promiscua y pendenciera, ya desprovista de la sensación positiva afortunada, ¿qué carajos eres sino nada?

Los griegos -que lo inventaron todo- consideraron la dicha y la tristeza, fortuna benigna y maligna, más como signo que como suerte.
La religión católica nos otorgo instead La Providencia y esa fabulosa frase que compone el entuerto más álgido y el más simero, "Dios proveerá", y qué gozo colma el alma mocha cuando dejamos a una fortuna incierta las necesidades de la más ramplona cotidianeidad.
Borges pensó que la fortuna es un texto cuya única hoja, posee sólo una única faz en la que están escritos todos los sucesos del hombre que mira cada vez tal fabulosa única página, me temo que no se equivocaba, sólo que tal escritura de la fortuna estará seguramente escrita, cuando menos en latín y muy probablemente en sánscrito, así, cuando los ostentadores maravillosos de la estupidez tienen la fortuna de conocer fortuna, en realidad afortunadamente ignoran su fortuna.
La Fortuna, que nunca fue bautizada, arde seguramente en el Infierno -ese lugar multiforme que asocio de manera recurrente con esta ciudad- en una fosa profunda se prostituye y canta, tortura a los pobres demonios que desean, por instantes que parecen eternidades desiertas, nunca haber descendido de aquel cielo más alto donde estuviera Él.
La Fortuna es una alcohólica, una bebedora empedernida y consuetudinaria, la quiero tanto y en tan alta estima tengo su proceder de ramera, que en los labios se me graba su sed antigua de fiera y por ella fuera un sobrio y un absurdo hombre cualquiera.

miércoles, 10 de junio de 2009

De las batallas

En medio de un campo de futbol, arrinconado por una amenaza de bomba, me veo recluido y obligado a convivir por espacio de dos horas con más de 700 jóvenes que se empiezan a poner insoportables (o empiezo a darme cuenta qué tan insoportables pueden ser) soy como Gárgamel y ellos son todos pitufos de pants rojos y brutalidad sublime, o como Gabriel en franca lucha contra el múltiple Lucifer, me mira con severidad la persona de protección civil porque al parecer yo soy responsable de una parcialidad (demasiado suficiente) de la jauría que lentamente ha empezado a circundarme.
LLegaron los perros, la vigilancia está muy apretada (esta palabra es excitante) mientras olisquean los pliegues del edificio, se me acerca un joven con facha de acontecimiento de basurero municipal, siento un poco de miedo, me dice:
-- Qué onda profe? dice el Yei Pi que si le entra a la batalla
(imagine mi circunspecta cara mi amable lector y por favor contenga las lágrimas)
-- Qué es batalla?, -dije yo temiendo lo peor.
--Son rimas, versos heptasílabos de rima consonante, (querido lector, es una honesta y desinteresada promesa: así lo dijo mi exquisito alumno) tienes que derrotar al otro rimando, insultándolo...
-- Ah vaya, órale pues.
(me gustaría presentar la reproducción exacta de tal gesta heroica, de tal épica e idílica batalla, pero sería demasiado larga, me conformo con decir que si fuera lucha libre hubiera sido una caída para cada quien, (pido mano ser El Santo) el tal Yei Pi es un genio de la rima consonante del tipo estima, lastima, y sobre todo prima)
Por lo pronto reproduzco aquí, con algunos errores métricos y de sonoridad final versal mi dubitativa y temblorosa primera composición ganadora:
Vayan abriendo cancha
que vengo por la revancha
mis versos tienen fortuna
que llega hasta la luna
voy a hacerte pedazos
y te cacharé en mis brazos
vergüenza será la tuya
cuando todos te hagan bulla...
y vaya que la hicieron.
Mientras tanto nada de bomba, nada de bomba, lamentablemente volver al trabajo, secretamente camino con cierto vaivén del Bronx y me siento como un virgen o recién iniciado reaggetonero con una lista escolar bajo el brazo.
Según la RAE la acepción de batalla que mejor se apega a esto: Relato de acontecimientos
pasados en los que el narrador se atribuye un protagonismo normalmente excesivo.

martes, 2 de junio de 2009

Un piropo muy extraño, vaya hoy 2 de junio día internacional de la Trabajadora Sexual

¿Por qué no gozará de la popularidad del día de la madre?
¿Por qué Gual Mar no pone en descuento los condones y los lubricantes multi-ooooo?
Conozco a un hombre que dijo que pagar por sexo era vergonzoso, que no había llegado a tal grado de misería, pienso eventualmente que tiene razón, pero me acuerdo que las mujeres a las que les he pagado por acostarse conmigo no sólo me dieron sexo, me dieron una función, diré: un performance, una simulación, una fantasía, pagar por sexo es miserable cuando es sólo eso lo que obtienes (no digo no conocer la sensación, me refiero a la excepción) pero desde mi punto de vista es más como comprar una película en la que las acciones acontecen fatalmente en la fantasía.
A la inversa (perdón por lo sexual de la entrada, surgió y preferí no contenerla, imagíneseme ruborizado) como cuando me dijo otro amigo que se estaba aburriendo de jalársela (así dijo) y yo le dije, "¿sabes qué? lo que pasa es que tú nada más te la jalas (así le dije) y eso con el tiempo es aburrido, como coger putas ¿no?, para evitarlo uno tiene que hacerse el amor, eso nunca es aburrido" recuerdo haber estado enamorado cuando dije aquello, como hoy.