jueves, 28 de mayo de 2009

Jugar a ser tú...

Juguemos al mundo
increado,
al arrojo de los desesperados,
juguemos a la paz de los derrotados,
practiquemos la luz
como amuleto.

Deja tu mundo jugar
girar el tiempo
de su pensamiento,
deja las piezas sueltas como fichas de la estatua.

Juguemos al tiempo de crear el universo,
juguemos a ser Dioses de regazo y contento,
juguemos la luna canica entre los ojos risueños,
juguemos la fantástica vida toda,
toda,
toda, por derecho nuestra,
aunque no fuera cierto.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Y la daga tuvo caprichos de mujer...

En tu primera visita a Taciturnia has de notar que nada aquí es funcional,
que las mujeres duermen sus sueños cansados en el Pincio o en Ostia
y que mientras sueñan los hombres se acercan a mirarlas solas,
el alcalde de Taciturnia
es mi
corazón.
Esta ciudad está llena de escalinatas y nombres,
escalinatas que alegan su derecho de no servir para nada,
escalinatas bellísimas, donde descansan los ojos
cansados de los Inmortales
La ciudad en sus muros rectifica las sombras,
y los muros son aire
y los techos cristal,
y hay al fondo del viento,
detrás del polvo
un sueño de mujeres a la orilla del mar.

martes, 26 de mayo de 2009

lunes, 25 de mayo de 2009

Matrimonio y mortaja

Dijo mi abuela, "no hay que revolcar el agua porque luego se la tiene uno que tragar", salvado el ex-abrupto de la violencia intrínseca de la frase, entiendo que debe decir con menor sutileza algo así como, "no digas de esta agua no he de beber porque más pronto cae un hablador que un cojo", lo anterior porque he hablado demasiado a propósito de los para siempre, y contenido, hube de dejar de conjugar en perpetuidad los verbos amorosos.

No me lo creo que tengo ganas de hacerlo de nuevo, -no ganas así como el deseo, iterativas y a veces exhaustivas- ganas como que me sorprendo en el acucioso devaneo en el huso de las horas, me sorprendo ciñendo al aire para fijar para siempre los pájaros de tus besos por mi casa, así y con mi dedo mojado por la saliva estoy dispuesto a abrir en el aire cansado de mi vida sola, ventanas para que entres a vivir en mí como un supuesto real y perpetuo.

¿Cómo ves Chula?

Sobre la felicidad en una lista.


Fuentes de la felicidad.(Algunas)
Si la felicidad cabe en una botella de güiski no veo por qué no pudiera caber en una lista.

Juro que intenté substraerme a la seducción, pero no he sido nunca un buen prófugo de los placeres.

Ojalá.

Mi lista como el testamento de Colón (Cristóbal, el genovés -propongo ampliamente la lectura reiterada de sus viajes también-), contiene item y no ordinales o cardinales que dicen más que lo que queremos decir:


Item: Dios, cuando hablo de él, con él, desde él, en él, sobre todo las plegarias que alcanzan a constituir género literario, como La Magnífica, o el Ave María.


Item: Vino, comida, maridaje. Lo no convencional de lo más convencional.

Item: Mis lentes de policía ranger gringo -ahora necesito una texana-, me veo guapo en serio, quién iba a pensar que me vería tal pinta (Gracias Bel y Joe son ustedes un acontecimineto que suspende las leyes naturales es decir, un pinche milagro)

Item: Tu falda, tu risa, tu constancia asidua de torturada, tu mirada perdonavidas, tu fragancia púrpura y tu capacidad de inspirar sonetos en la mente torpe pero apresurada, tus ojos redondos que entablan batalla infinita y santa con tus senos amplios, el pliegue de tu boca y tu voz de sabia y tu risa de sandía cuando despiertas en la mañana y tu voz de tierna de amable constancia y tu sombra inquieta que agita mis ganas y tu mano toda y tu oído calmo y tu taladrar de idea en medio del alma, tus órdenes milenarios de rutina, tu capacidad de infinito mientras bailas, tu milagro presuntuoso y legal, que rigiera mis días y mi libertad. Tus imaginarias de blancos vestidos y All the way en lento trascurrir...

Tú, Alma, que sabes que soy una bestia y un hombre con miedo y un temerario y niño y un tonto y un genio y lo rompo todo y todo lo quiebro y a veces zona de desastre, y aún bajo el término de mi soledad genética, te quedas conmigo y provees la fe de las montañas todas que traigo a mis pies. Y encima sonríes y me volteas y me rompes. ¿Puedo siquiera imaginar más felicidad? Cuerpo me hace falta.

Item: Hablar con mi madre. Desde mi concepción a la muerte, el contacto absolutamente humano con mi madre. Es edípico el pedo, y qué?

Item:videojuegos, al fucho con los carnalitos, al Resident a solas a altas horas de la madrugada, a la última hora de video increíble de Final Fantasy IX aunque a los que saben les parezca poca cosa, a las carreras a las peleas y a las burlas, que como íntima afición revelan la amistad verdadera y la natural superioridad de algunos sobre los otros. Son mitología de mi búnker solitario y suceden tan reales, disparo a la cabeza, beso, bomba nuclear.

Item: Taciturnia y Oniria, mis ciudades. Donde perdura y arde todo lo maravilloso que he tenido.

Item: Las palabras. Los atardeceres de palabras, las mujeres de palabras, Desdémona y Lucía, los bigotones cuentacuentos Timoteo detras del espejo. El miedo de palabras, mis vacaciones en la biblioterca digo biblioteca, mis cuadernos de mentirme los paisajes más hermosos y terribles de que soy capaz. Las palabras.

Item: Borges y Elizondo (agregar más que su nombre es abusar estúpidamente de poder hablar)

Item: El norteño y un puerco muerto ardiendo en el cazo en el pueblo blanco que me vio nacer, harta cerveza, compañía precisa y única, querida, ganas de estar.

Item: Los olvidos involuntarios -los únicos reales- de lo que no me acuerdo que saboteara mi felicidad, me hace, naturalmente feliz.

Item:Me hace muy feliz no llamarme Félix, sería como ser un gato mágico inverosímil. Feliz me hace también no ser un hermoso ahogado que se llama Esteban. Amo también no llamarme Carlos o Ernesto (qué lastre llamarte así), finalmente Dios, gracias porque no me llamo Diego ni Jorge, ni Lucas, ni Tomás, ni Juan, ni ningún apóstol, gracias porque me llamo Javier, aunque me dicen El Supi.



viernes, 22 de mayo de 2009

Al miedo

Mas si tuviera tu origen asido por la mano no me atreviera a arrancarlo por venganza, que este sufrir de cautiverio de tu incertidumbre sincera y dolorosamente franca, es eterno e inventado.
Así más te padezco y aborrezco,
¿Cómo hacerte al aire y confundirte y olvidarte? si por un lado me brindas los motivos del movimiento y por otro me torturas de a poco y mucho y demasiado sufrir.
Y espero más la Muerte con más ansia que sentirte por entero padeciendo, si me entregas tu adiós voy a extrañarte y si más te quedas voy a morirme -Ah mísero de mí, qué mal me entiendo...-
¿Para qué entonces matarte si no podré?
Para qué te quisiera motor de las dudas y el asalto, para qué me asaltaras y me dieras de tu abrazo, si como mujer me acoges y tal me seduces los consuelos...
Y eres ya pecado inconfesable, te destierro a diario y en mi andanza de hubiera y fantasía, me regocijo en ti y más te sufro, mas conviven en ti los amasijos de las contrarias fuerzas de mi corazón en celo.
Ojalá.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Its raining and i dont wanna go to work

Nada me devuelve con mayor certeza a la cavidad de donde viniera -mejor en tantos sentidos y sin embargo gracias Dios-que la lluvia constante que resuena en el techo de la casa, es un sedante inquieto, recuerda los días de otros días en que mi ilusión era inmune al tiempo, era una ilusión inmortal, invulnerable.
La lluvia de hoy llamó el hueco y la oquedad ya no estaba allí.
¿Qué está pasando en el concilio de los enanos?
Ahora que con la lluvia vuelve la prosa, sólo espero relajarme, relajar el cuerpo, pero el trabajo me llama y no sé decirle que no, ¿cómo encontrar la fuente de mi congoja (quería decir stress pero me dio pena) y sobre todo, en qué pinche botón se detuviera?
La lluvia es un buen comienzo.

martes, 19 de mayo de 2009

La vida del cuerpo

Hoy que debiera dejar de fumar, hacer dieta y ejercicio, de beber alcohol, de desvelarme, hoy que debiera vivir en abstinencia me digo que no ha vivido mi cuerpo lo suficiente, que tal suficiencia es un límite inventado por los conservadores y que invariablemente me estoy muriendo con y sin excesos de manera permanente, sí no tengo llenadero, soy un atascado... sí.

pero este asalto a la razón -nada que ver con Marín-

no es una idea recurrente,
sin embargo horada en suerte la elección de mi pasado,

¿No he de aprender la medida de las cosas?
¿Cómo es que nunca aprendí a vivir como la gente?

Una lamentación de la lamentación.

Frente a ello, imagino que mi espíritu ha alcanzado esferas cósmicas de superior sopor excésico, si me engaño no me lo diga nadie, ni siquiera tú voz de hierro-terciopelo, si me engaño entonces salutación de la salutación ad finem...

TODAVÍA

Tenías que morirte estúpidamente
como todos los hombres.
Pero queda tu palabra,
como no la de todos permanece.
TODAVÍA

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.


Mario Benedetti


Me hubiera gustado escribir este poema, octosílabos de romance con fragancia amorosa y dejo de mariachi en que canta un Javier Solís, pero intentaré una paráfrasis, aunque suene a octosílabos de corrido con el "Buki" con una fragancia intensa de Siete Machos.

Pero ahi luego.

lunes, 18 de mayo de 2009

Sacro cautiverio

...esculpo tu nombre sobre el mármol sólo y frío
de estos muros y la casa se vuelve habitable,
como un útero inmenso y santo
en que me sumerjo para exorcizar mi miedo
y bautizar la vida con un nuevo nombre...

Te metiste en mi sueño y lo alteraste
y tu mirada fuera la promesa
del olvido del pasado que hoy reza
una nueva memoria que forjaste,

y si la vida entera me cambiaste
fuera tu boca el signo y la proeza
del continente que el alma hoy me apresa
en sacro cautiverio me atrapaste.

De nuestras almas un trato hoy propongo
en que de Taciturnia seas reina
que gobierne la eternidad entera,

apuesto mi resto todo y aún pongo
la purpurina gracia que despeina
azar y destino de esta quimera.

jueves, 14 de mayo de 2009

Evaristo Carriego

No leí jamás prosa tan dulce, es prosa caña, y a la vez ríspida como un devenir de cuchillos en la noche.

Me recuerda tanto mi pueblo que me da miedo escribir sobre ello porque lo voy a copiar, porque hasta reescribir lo leído en esas páginas es mérito mayor que la propia escritura.

Pergeño esta nota con la sospecha de haber leído a Borges como sin querer, porque era él el que iba como adivinándome la intención, era una Lujanera en la cantina o en La esquina rosada.

Y sus versos fueron dedos de una mano con que se escribiera el destino manifiesto de la eternidad, que todavía no entiendo, pero que igual invento.

Y si miente le creo gustoso y si erudito me declaro incompetente en distancia insalvable y sin embargo lo que llega, lo que queda es tan intenso todavía, su remanente es tan intenso todavía, que resuena Apolodoro y Asterión como la primera vez en todas las casas que visito, en todas las mujeres que besara y en todas las vidas que no he vivido en mi barrio y en mi pueblo: es Borges, quien lo leyó lo sabe.

lunes, 11 de mayo de 2009

La Madre Memoria

Basta con cerrar los ojos para imaginar de memoria, el milenario camino de la memoria que pasa siempre por los mismos lugares como un cauce de agua.
Y en las eternidades del pasado, en que arden las palabras y las imágenes, allí está la costumbre mitológica de recordar en estos términos.
Es posible imaginar a voluntad la memoria, en este sentido la memoria es un invento, una imaginaria solitaria y habitable.
La memoria no es sólo mentira, cuando la identidad que nos reconocemos sabe que está hecha de ella.
La identidad es hija de la memoria, y esta madre muta y se agita incontenible.

viernes, 8 de mayo de 2009

Rutina

Amo los días nuevos en que hago algo que se sale de mi rutina, aparentemente hoy iré a una boda, Recordé a Xavier y los gorros de boda, y me sentí profundamente "colero". Desde tal instante, he traído una sonrisa maligna en la cara, mezcla de furtivo misterio y clandestino descaro, una cosa verdaderamente arutinaria. (Nótese la lejanía de la intuición de aquellos sentimientos que originan estas manifestaciones sociales tan queridas y admiradas y temidas)

Hacer esto eventualmente puede ser rutinario, tengo tema para mi nuevo libro: Hermenéutica de la rutina.

Si tuvieras que ponerle nombre a tu interpretación de los días ¿cómo titularías el libro en que la registrarías?

Cuando tengas suficientes títulos, ¿habrás logrado una rutina?

miércoles, 6 de mayo de 2009

Pepa

Tenía muchos años, demasiados años, como ella sin embargo me figuro que moriré joven.
Era una Perra linda, nada más, una perra linda nada más.
Esta muerte cierra un círculo. Un círculo de costumbre y de olvido y viceversa.


Pensé que no iba a llorar, pero el sopor alcohólico y cierta cuerda que faltaba por romper y que se rompió, después de tanto tiempo, es una pena... Mi madre -sabia como las tortugas de Ende- me leyó como a un libro, se burló primero de mí, pero luego lloró conmigo, y todavía como desde el principio cada cierto tiempo emite sus vaticinios eruditos desde su poltrona suavidad.

En su última profecía dijo que yo debía estar contigo, confieso que cuando lo pensé en realidad ya lo sabía, pero me dio mi profesión habitual -aquella del miedo- y se me antojó imposible.

Vamos a ver quién gana, si Javier Solís y Sinatra y mi madre o si lo hará aquella profesión que empiezo a sentir infrecuente, inhabitual.
Por favor, nunca me regales una perra -sea lo que sea que ello signifique-.

"Arre", dijo la tortuga a "las hormigas"

A la luminosa corriente del pulso de tus manos que resuena y canta
responde la furia constante del galopar de tortuga de mi corazón en celo,
y mis palabras te tejen cautiverio provisorio,
y mis palabras te erigen aras sólo
porque en las noches tu lámpara por ojo ilumina la oscuridá que me invento
y mis palabras te tejen cautiverio provisorio,
no zoológico sino tan sólo curioso cautiverio que quisiera seguir contemplándote
para siempre.

Al agitado vaivén de tu marea de caderas,
responde la furia constante del galopar de tortuga de mi corazón en celo,
me persigues, Aquiles y Desdémona y me parece que eres ya
una ciudad en cuyos vestigios descansa cimera la eternidad.
y mis palabras te tejen cautiverio, de doce paredes de mirarte a ciegas,
con la sangre rota y desanudada, inquieta, como tu mirada
en el espejo.