Tenías que morirte estúpidamente
como todos los hombres.
Pero queda tu palabra,
como no la de todos permanece.
TODAVÍANo lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría
palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo
tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto
nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa
sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía
pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro
y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido
y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.
Mario Benedetti
Me hubiera gustado escribir este poema, octosílabos de romance con fragancia amorosa y dejo de mariachi en que canta un Javier Solís, pero intentaré una paráfrasis, aunque suene a octosílabos de corrido con el "Buki" con una fragancia intensa de Siete Machos.
Pero ahi luego.
1 comentario:
Pese a las vitupreaciones, pese al desdén del que a veces es victima Benedetti, me encanta, este TODAVÍA es uno de mis favoritos. MUUUUUA.
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