De eso estoy hablando, ¿sabes? qué manera más chapucera y hermosa de mover el interior gélido y corrompido por la vida, vivir es más hermoso en la fantasía y no hay felicidad más hermosa que la que no existe más que en la ficción.
Y a la menor provocación desenfundo mi tragedia -y la que guardo de otros en general, de otra en particular- y soy como Billy the kid de las tragedias: La Tragedia Más Rápida Del Oeste, de Occidente entero.
Eso es pisar botones, entre ellos el de las hormonas que secreta (más bonito que segrega) el corazón.
Y encima de las lágrimas de la emoción cimera, te veo de reojo en la memoria y te huelo, y hueles a pelota, a infancia peinadita de raya en medio y a vejez de viejos de papel y no cabe ya más dentro.
P. D. Da gusto estar allí y a tu lado contemplar el Universo caerse a pedazos como la luz en un templo.
¡Qué emoción que compraremos los Transformers!
1 comentario:
Sí, da mucha emoción, eso de los transformers y lo de la casa, sólo nos faltan los globos de helio. Muuuuuua.
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