viernes, 9 de octubre de 2009

Frente a la estupidez del mundo, Poesía

(Fragmento)

Amiga a la que amo: no envejezcas...
Amiga a la que amo: no envejezcas.Que se detenga el tiempo sin tocarte;que no te quite el mantode la perfecta juventud. Inmóviljunto a tu cuerpo de muchacha dulcequede, al hallarte, el tiempo.
Si tu hermosura ha sidola llave del amor, si tu hermosuracon el amor me ha dadola certidumbre de la dicha,la compañía sin dolor, el vuelo,guárdate hermosa, joven siempre.
No quiero ni pensar lo que tendríade soledad mi corazón necesitado,si la vejez dañina, prejuiciosacargara en ti la mano,y mordiera tu piel, desvencijaratus dientes, y la músicaque mueves, al moverte, deshiciera.Guárdame siempre en la deliciade tus dientes parejos, de tus ojos,de tus olores buenos,de tus brazos que me enseñascuando a solas conmigo te has quedadodesnuda toda, en sombras,sin más luz que la tuya,porque tu cuerpo alumbra cuando amas,más tierna tú que las pequeñas florescon que te adorno a veces.
Guárdame en la alegría de mirarte ir y venir en ritmo, caminandoy, al caminar, meciéndotecomo si regresaras de la llave del aguallevando un cántaro en el hombro.

Rubén Bonifaz Nuño

2 comentarios:

Celestina Tercioipelo dijo...

El título de esta entrada es un estandarte (y también una especie de consuelo).

Los extraño mucho a ustedes dos. Que sea en mi casa. Sólo nos falta decidir cuánto.

De mi cariño, las manifestaciones más hiperbólicas para ti.

Stereo Soul dijo...

Frente a la estupidez del mundo la poesía y nosotros. Te amo, COSA.