Estás vestida con la mortaja de Laertes
forjada acaso a fuerza de los besos de vértice invertido
en que naufragan dulces los desvelos del "no quiero"
Y la saliva que invertiría vistiéndote con las palabras
se agolpa como un pulso rojo de añorada tierra, ahoga
y rompe la lengua y la tormenta
Estás vestida con tu mortaja de Laertes,
pero finges acaso tu muerte que es el llanto
final del instante del fracaso.
1 comentario:
Intenciones son las que tengo, las que me sobran pero carecen de voluntad. Intensión es la que esperaría tener pero en realidad la mesura no es compañera de estos días. Amiguito, no sabe la falta que me hace.
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